En el artículo anterior explicamos la diferencia entre artefacto, skill, proyecto y agente. Ahora llevemos esos conceptos a un caso real y recurrente en las empresas: una compañía tiene instalado el ERP Odoo, quiere que la inteligencia artificial se conecte a su API, extraiga la información financiera y genere un dashboard que refleje la situación real del negocio.
¿Qué se necesita construir: un artefacto, una skill, un proyecto o un agente? La respuesta, como veremos, es que se necesitan los cuatro, en ese orden.
El punto de partida: definir el proyecto
Nada de esto ocurre sin un marco. El proyecto es la primera pieza y la que ordena todo el trabajo. En esta fase no se escribe código: se define qué se va a lograr y cómo se va a medir.
Preguntas que debe responder el proyecto:
- ¿Cuáles son los indicadores financieros que importan? Por ejemplo: ingresos por período, facturación por cliente, cuentas por cobrar, cuentas por pagar, márgenes por línea de producto.
- ¿Quién va a usar el dashboard y qué decisiones toma con él? Un dashboard para el gerente general no es el mismo que uno para el contador.
- ¿Cada cuánto debe actualizarse la información? ¿Diario, semanal, mensual?
- ¿Qué nivel de detalle se necesita? ¿Consolidado o por sucursal, departamento o proyecto?
El resultado de esta fase son los entregables del proyecto: el alcance, las métricas definidas y los responsables. Sin esto, cualquier desarrollo posterior será desordenado.
Recuerde del artículo anterior: el proyecto es la planta donde todo está organizado, controlado y medido. Aquí es donde se define "qué es la situación real de la compañía" para este caso.
Conectar a la API de Odoo: la base técnica
Odoo expone una API REST (y también XML-RPC) que permite leer y escribir datos del ERP. Con la API REST, el flujo típico es:
- Autenticación: obtener un token de acceso, normalmente a partir de credenciales o claves de API.
- Descubrir el modelo: localizar los modelos de datos relevantes, como
account.move(facturas y asientos),account.payment,sale.orderoproduct.template. - Consultar los datos: filtrar por fechas, estados y campos específicos. Por ejemplo, todas las facturas confirmadas del último trimestre.
- Manejar paginación y límites: las APIs suelen limitar el tamaño de las respuestas, así que se consulta por lotes.
Esta conexión es técnica y reutilizable: una vez que funciona, sirve para consultar no solo finanzas, sino también inventario, ventas o producción.
Extraer la data: preparar la materia prima
Los datos crudos del ERP casi nunca están listos para un dashboard. Hay que limpiarlos y transformarlos. Aquí es donde la IA aporta valor real.
La IA puede:
- Normalizar formatos inconsistentes (fechas, nombres de clientes, monedas).
- Detectar y proponer correcciones para datos atípicos o faltantes.
- Clasificar conceptos de facturas que no tienen una categoría clara.
- Calcular indicadores derivados: rotación de cartera, días de cobro, márgenes, tendencias.
Lo importante: la extracción y transformación no es un artefacto ni una skill por sí sola. Es el proceso interno que alimenta el resultado final.
Aquí aparece la skill: el corazón reutilizable
La skill es la capacidad empaquetada que combina todo lo anterior: conectarse a la API de Odoo, extraer los datos financieros, limpiarlos y transformarlos, y generar el dashboard. Se configura una vez y se reutiliza cuantas veces se necesite.
Piense en la skill como la receta completa:
- Instrucciones: qué modelos consultar, qué filtros aplicar, qué indicadores calcular.
- Herramientas: los módulos de conexión a la API y de generación del dashboard.
- Contexto: el conocimiento de la empresa (moneda, formato de reportes, jerarquía de cuentas).
La diferencia clave con el artefacto: la skill es el proceso, el artefacto es el producto. Con una buena skill, cada mes se puede producir un dashboard actualizado sin rehacer el trabajo.
Ejemplo: la skill "Reporte financiero Odoo" consulta la API, extrae las facturas del período, calcula indicadores y genera el dashboard en Looker Studio. El mes siguiente se vuelve a ejecutar la misma skill y se obtiene el dashboard del nuevo período.
El resultado visible: el artefacto
El artefacto es lo que el gerente finalmente ve: el dashboard financiero con los ingresos, la cartera, los márgenes y la liquidez de la compañía.
Características de un buen artefacto financiero:
- Orientado a decisiones: cada indicador responde a una pregunta del negocio.
- Actualizable: conectado a la fuente, no un archivo estático que se queda obsoleto.
- Explicable: muestra de dónde salen los números para que el equipo confíe en ellos.
En este escenario, el artefacto inicial es un dashboard que refleja la situación real de la empresa en un momento dado. Útil, pero todavía requiere que alguien lo revise cada vez.
El paso final: el agente que trabaja solo
El agente aparece cuando se le pide al sistema que actúe de forma autónoma. Ya no se trata de ejecutar la skill manualmente cada mes: el agente tiene un objetivo y lo cumple solo.
Un agente para este caso podría:
- Programarse para ejecutarse cada semana, sin intervención humana.
- Conectarse solo a la API de Odoo y extraer los datos más recientes.
- Actualizar el dashboard con la nueva información.
- Detectar anomalías: si la cartera crece de golpe o los ingresos caen, lo señala.
- Notificar al gerente por correo o WhatsApp con un resumen ejecutivo.
La diferencia frente a la skill es la autonomía: el agente percibe (lee los datos), decide (detecta si algo está mal) y actúa (actualiza y notifica). No se limita a esperar que alguien lo invoque.
Resumen del caso
| Nivel | Rol en este caso | Ejemplo concreto |
|---|---|---|
| Proyecto | Marco que organiza todo | Definir indicadores, usuarios y frecuencia |
| Skill | Capacidad reutilizable | Conectar a API de Odoo, extraer y generar dashboard |
| Artefacto | Resultado visible | El dashboard financiero |
| Agente | Autonomía y acción | Ejecutarse solo, detectar anomalías y notificar |
El orden de implementación importa: primero se define el proyecto, luego se construye la skill, con ella se generan los primeros artefactos (dashboard validado con el equipo) y, cuando el proceso esté estable y confiable, se envuelve en un agente para que trabaje solo.
¿Por dónde empezar?
No empiece por el agente. La madurez se construye en etapas:
- Fase 1 — Proyecto: defina los indicadores y valide el alcance con la dirección.
- Fase 2 — Skill: desarrolle la conexión a la API de Odoo y el proceso de extracción y transformación.
- Fase 3 — Artefacto: genere el primer dashboard y valídelo con los usuarios del negocio.
- Fase 4 — Agente: automatice la ejecución, agregue detección de anomalías y notificaciones.
Cada fase entrega valor por sí sola. En la fase 3 ya tiene un dashboard útil; en la fase 4 ya tiene un sistema que trabaja mientras su equipo duerme.
En Productos & Asesorías acompañamos estos casos de principio a fin: desde la definición del proyecto y la conexión a la API de Odoo, hasta el dashboard y el agente que lo mantiene actualizado. Si su empresa está en una situación similar, conversemos: identificamos la fase en la que está y el siguiente paso concreto para avanzar.
